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Antonio Julián Sánchez cuestiona el modelo de las residencias; «Cuidar bien no es suficiente».

Antonio Julián Sánchez cuestiona el modelo de las residencias; «Cuidar bien no es suficiente».

El experto en gerontología propone en su primer libro desplazar el debate sobre la atención a las personas mayores: de la calidad de cada intervención a la estructura que permite sostenerla en el tiempo.

CÍRCULO ROJO-. Después de más de treinta años dedicado al ámbito de la gerontología, Antonio Julián Sánchez debuta en la publicación con Cuidar bien no es suficiente, una obra que parte de una pregunta incómoda: ¿y si algunos de los problemas que atraviesan las residencias no tienen tanto que ver con cómo se cuida como con la manera en que se organiza ese cuidado? Una reflexión nacida de décadas de experiencia profesional y convertida en libro tras cuatro meses de escritura.

Sánchez pone el foco en una paradoja reconocible en el sector: profesionales formados y comprometidos pueden encontrar dificultades para mantener en el tiempo el cuidado que desean ofrecer. Su planteamiento evita responsabilizar al trabajador y dirige la mirada hacia la estructura de las organizaciones. Formación, procedimientos y buenas prácticas resultan necesarios, sostiene la obra, pero pueden quedarse cortos cuando el propio sistema no garantiza continuidad y coherencia.

El libro desarrolla esta idea a través del modelo EGA, concebido no como una técnica añadida al funcionamiento de los centros, sino como una estructura organizativa. Su propósito es conectar observación, toma de decisiones e intervención para que la calidad del cuidado dependa menos de esfuerzos individuales o circunstancias puntuales y pueda sostenerse de manera constante.

Lejos de presentarse como un manual o un catálogo de recetas, Cuidar bien no es suficiente busca abrir una conversación sobre los retos organizativos de las residencias y sobre la posibilidad de construir entornos más coherentes, estables y humanos. Dirigida a profesionales, responsables de centros, gestores, docentes, estudiantes, responsables públicos y familiares, la obra plantea, en definitiva, que la calidad del cuidado no puede descansar únicamente en la buena voluntad de quienes lo prestan.

SINOPSIS

Durante años, el sector ha avanzado incorporando formación, procedimientos, nuevos enfoques y una creciente profesionalización del cuidado.

Y, sin embargo, en un contexto de creciente complejidad, muchas de las dificultades fundamentales persisten.

La práctica sigue siendo variable.

Las decisiones no siempre se sostienen.

La coherencia continúa dependiendo, en demasiadas ocasiones, del momento, de la persona o del contexto.

No porque se cuide mal.

No porque falte compromiso.

Sino porque la organización no siempre está preparada para sostener, de forma coherente, el cuidado que pretende ofrecer.

Este libro parte de una idea incómoda, pero necesaria: los límites actuales del cuidado no responden principalmente a un problema de práctica, sino a la forma en que se organiza el cuidado.

A partir de esta reflexión, el autor propone una forma diferente de comprender, organizar y sostener el cuidado en contextos de alta complejidad asistencial.

Una obra para quienes han comprendido que mejorar las partes ya no basta, cuando el verdadero desafío consiste en construir organizaciones capaces de sostener el cuidado que desean ofrecer.

AUTOR

Antonio Julián Sánchez cuenta con más de treinta años de trayectoria profesional en el ámbito de la atención a personas mayores, donde ha desempeñado responsabilidades de gerencia, dirección, coordinación de equipos, investigación y formación especializada.

Es analista y asesor en excelencia organizativa, especialista en el modelo EFQM y desarrollador de EGA (Excelencia Gerontológica AMANE), un marco integral para comprender, organizar y sostener el cuidado en organizaciones de alta complejidad asistencial.

Su trabajo se centra en el estudio de la organización del cuidado, el desarrollo de sistemas profesionales y la construcción de modelos organizativos capaces de convertir los valores del cuidado en una práctica compartida, coherente y sostenible.

Por Redacción