Este mes queremos hablaros sobre un aparato que se inventó hace casi 60 años y que ha ayudado a salvar millones de vidas a lo largo y ancho de nuestro planeta: el DESFIBRILADOR PORTÁTIL (D.E.S.A.).
En la década de los años 50, en Irlanda, las dolencias y patologías cardiacas tenían unos valores casi de epidemia. Por entonces, la medicina era conocedora de que una descarga eléctrica en el momento preciso y con la intensidad adecuada podía revertir ciertas alteraciones del ritmo cardiaco. Ahí fue cuando el profesor Frank Pantridge, un cardiólogo que trabajaba en el hospital Royal Victoria de Belfast, empezó a profundizar e investigar en la idea de hacer que eso fuera posible fuera del ámbito hospitalario.
Y su idea vio la luz en 1965, cuando junto al doctor John Geddes y el técnico Alfred Mawhinney, construyó el primer desfibrilador portátil del mundo, que pesaba unos 70 kg y funcionaba con la batería de un coche. Un año después un modelo más ligero y mejorado fue instalado por primera vez en una ambulancia, aunque habría que esperar a partir de la década de los 80 para que comenzara a implantarse su uso en las ambulancias de todo el mundo.
Con el paso de los años, el desfibrilador ha sufrido cambios muy significativos en sus características, peso y baterías, que han hecho que hoy, un DESA tenga un peso aproximado de unos 2 kg, sea seguro utilizarlo casi por cualquier persona con unos conocimientos básicos y pueda ser transportado en cualquier vehículo o instalado en casi cualquier lugar. De hecho, en los últimos años, se está implantando a nivel mundial en espacios de uso público.
Funciones del DESA
Aparte de indicarnos por voz cómo debemos proceder en cada momento desde que se enciende, una vez conectados los parches adhesivos en el pecho de la persona, el DESA busca un ritmo desfibrilable (en el que el corazón tiene actividad eléctrica, pero sin efectividad mecánica). En caso de encontrarlo, indicará que se realice una descarga. Si el ritmo detectado no es desfibrilable, también lo indicará y nos marcará los pasos a seguir.
¿Cuándo se utiliza el DESA?
De uso muy sencillo, el DESA debe utilizarse en situaciones donde una persona se encuentra inconsciente y no respira.
Personal autorizado para su uso
Aunque existe diferente normativa a nivel autonómico, en la Comunidad de Madrid se establece que pueden utilizarlo: el personal sanitario, los técnicos en emergencias sanitarias de las ambulancias y las personas que realicen un curso específico que les habilite para su uso. Pero también recoge que, ante una situación excepcional en la que no esté presente dicho personal, y una parada cardíaca lo es, el servicio de emergencias a través del teléfono 112 podrá autorizar a cualquier otra persona para el manejo del desfibrilador, manteniendo dicho servicio la supervisión del proceso.
Utilización
Dentro de la urna/vitrina/estuche del DESA siempre vendrán unas sencillas instrucciones de uso que os vamos a resumir a continuación:
El DESA es un aparato que ayuda a salvar vidas y de forma muy eficaz, pero hemos de recordar que NO es, ningún sentido, un sustituto de la reanimación cardiopulmonar. En todo caso, el DESA es el mejor complemento que puede existir a la RCP.
Localización
En Torrelodones disponemos de 13 DESA de titularidad municipal, colocados en diferentes lugares de pública concurrencia. Se pueden encontrar en los siguientes edificios e instalaciones municipales:
- Casa de Cultura.
- Alcaldía.
- Escuela Municipal de Idiomas.
- Torreforum.
- Campo de Fútbol Julián Ariza.
- Campo de Rugby Antonio Martin.
- Polideportivo Municipal.
- Biblioteca Municipal.
- Servicios Sociales.
- Pabellón Deportivo IES Diego Velázquez.
- Protección Civil (1 vehículo).
- Policía Local (2 vehículos).
Asimismo, en nuestro municipio también se encuentran otros de titularidad privada o de otras administraciones, como en el Centro Comercial Espacio de Torrelodones, el Colegio San Ignacio, CEIPSO El Encinar, etc.
Reportaje publicado en el nº 391 (febrero 2023) de la Revista de Torre. Puede descargar el archivo pdf de la revista aquí


